Práctica 4.1.a. Comentario de la imagen de un paisaje agrario tecnificado (Berja)

COMENTARIO DE LA IMAGEN DEL PAISAJE AGRARIO TECNIFICADO PAISAJE DE BERJA

Agricultura tecnificada de Berja

1. Elementos del paisaje natural.

Berja es un municipio español de la provincia de Almería, Andalucía. Su extensión superficial es de 185,81 km².  Sus coordenadas geográficas son 36º 51′ N, 2º 57′ O. Se encuentra situada a una altitud de 335 metros y a 52 kilómetros de la capital de provincia, Almería. El municipio está situado al pie de la sierra de Gádor y a 14 km de la costa mediterránea (Adra).

En este paisaje existe un fuerte contraste entre las zonas montañosas de la sierra de Gádor y los fondos de valle. Las primeras son abruptas y con escasa vegetación. Son el resultado del plegamiento y la elevación de materiales sedimentarios depositados en fondos marinos, como resultado de la orogenia alpina en la era terciaria. Por su parte, los fondos de valle, surcados por ramblas (cursos de aguas intermitentes) son el resultado de la deposición de materiales sedimentarios producto de la erosión a la que sea visto sometida la zona a los largo del tiempo. De esta forma, contrasta a simple vista la planitud de la vega, reforzada por las extensiones de plásticos y los pueblos diseminados con casas de techos planos, y los abruptos relieves circundantes, de aspecto bastante desolador, por la desnudez de las laderas.

La vegetación es escasa y representada por el matorral mediterráneo adaptado a la aridez del clima, que registra unja precipitación media anual algo superior a los 400 mm. y una temperatura media anual cercana a los 18ºC.
Los suelos son poco evolucionados, pero regados y acondicionados permiten su aprovechamiento agrícola.
No se observan cursos continuos de agua, aunque si es propio de estas zonas que los fondos de valles estén surcados por ramblas, que son cursos de agua intermitentes y por donde se canaliza el agua en los periodos de lluvias más intensas.

2. Elementos agrarios.

Los cultivos se asientan en el fondo de la vega, siendo los invernaderos los que ejercen su predominio en el paisaje. Constituyen un ejemplo de la utilización de las nuevas técnicas agrarias. Los invernaderos son estructuras fijas recubiertas de plástico, que crean un microclima cálido y húmedo que acelera la maduración de los cultivos y permite obtener varias cosechas anuales. Generalmente va asociado al riego por goteo y al enarenado. El enarenado prepara el terreno con una capa de estiércol y otra superficie de arena; ésta, filtra la humedad, y el estiércol la retiene y la devuelve poco a poco a las plantas, actuando además como abono. Estas técnicas se ven favorecidas por el medio físico, que presenta unas condiciones climáticas excepcionales, con temperaturas muy suaves todo el año, debido a su posición meridional.

La producción se orienta a los cultivos de huerta, que cuentan con un excelente mercado nacional e internacional y un buen sistema de comunicaciones con el mismo.

Las parcelas son de pequeño o mediano tamaño con formas más o menos regulares. La pequeña dimensión de las parcelas bajo cierre (invernaderos) no indica, en modo alguno, la escasez de capitalización, pues la puesta en cultivo de las mismas exige fuertes inversiones.

3. Los elementos no agrarios.

En cuanto al poblamiento, observamos un pequeño núcleo de población en la parte central de la imagen y ocupando zonas llanas del fondo del valle, así como poblamiento disperso, principalmente en las zonas de relieve más abrupto. También observamos la presencia de vías de comunicación, asfaltadas o pistas de tierra, que comunican el pueblo con los cultivos.

Este tipo de agricultura presenta graves problemas ambientales y genera un significativo impacto visual. El agotamiento y salinización de acuíferos ha forzado la construcción de embalses, habiéndose producido en ocasiones una fuerte presión sobre los recursos hídricos. El uso de plásticos, que son sustituidos periódicamente, y la utilización masiva de productos fitosanitarios generan, además, problemas de contaminación que no deberían ser pasados por alto.

Las políticas agrarias referidas a la comercialización de los productos están fuertemente marcadas por la PAC (Política Agraria Comunitaria), pues determina la estabilidad y posibilidades de futuro de este sector. No debemos olvidar que su mercado prioritario y casi exclusivo es el de la UE, y que sin la protección arancelaria con respecto a la producción de países terceros, no comunitarios, los problemas se multiplicarían en pondrían en serio riesgo su pervivencia. Con respecto a los problemas ambientales, es evidente que las políticas han de intentar paliar los problemas relacionados con el uso intensivo del agua, fomentando su ahorro y buscando otras alternativas de abasto, e incluso, poniendo límites a la expansión de la superficie regada,que siempre deberá estar condicionada por los recursos hídricos disponibles. Por otro lado, sería conveniente un mayor control de los productos fitosanitarios, así como una mayor utilización de platicos biodegradables.

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